Un ancestro despojado de su cuerpo físico, con el alma atrapada en un charco de sangre.
Tras recibir una herida letal en un combate contra otro de los Ancestros, Crusis se transformó en un caminante por miedo a la muerte. Sin embargo, su conciencia se fue nublando con el paso del tiempo hasta que, finalmente, despertó convertido en un monstruo que casi ha perdido el juicio.