La Puerta de la Verdad es a la vez una prueba ancestral y un sello, erigidos para que solo quienes comprendan el orden de las estrellas puedan acercarse a la verdad oculta del mundo.
Los enigmas de las constelaciones no exigen fuerza, sino sabiduría y paciencia, e impiden que quienes no sean dignos alcancen la verdad.