Una cueva oculta dentro de un enorme agujero en la montaña del Lobo Argento. La entrada es casi imposible de encontrar a menos que se inspeccione detenidamente los pies de Ator, un arma antigua colosal que yace allí como si estuviera dormida. Se desconoce qué terrores o secretos acechan al final de estas cuevas profundas y oscuras.