Una joya que alberga vida primordial. Su valor aumenta cada día desde que un anciano erudito afirmó que, estudiando esta reliquia, podría resucitar a criaturas del pasado.
Se puede empaquetar como mercancía a través del encargado de suministros del campamento o en el taller de carros y venderlo en el puesto comercial para conseguir fondos del campamento.