La esencia del sabor creada por la naturaleza. Basta una pizca para realzar drásticamente el sabor de cualquier plato. Además, todas las cocinas la codician por su capacidad para conservar la frescura.
Se puede empaquetar como mercancía a través del encargado de suministros del campamento o en el taller de carros y venderlo en el puesto comercial para conseguir fondos del campamento.