Una pieza de decoración magnífica que encierra lo imposible en un tarro. En todo Pywel, apenas hay artesanos capaces de obrar semejante milagro, y el secreto de su elaborada fabricación sigue siendo un misterio.
Se puede empaquetar como mercancía a través del encargado de suministros del campamento o en el taller de carros y venderlo en el puesto comercial para conseguir fondos del campamento.