Un libro donde el artesano a cargo de los adornos de palacio plasmó sus habilidades para crear papel pintado con patrones dorados, basándose en su propia experiencia decorando los muros del salón de banquetes real. Aunque advierte una y otra vez que no lo recomienda para un hogar común, la gran mayoría de quienes compran este libro viven, precisamente, en casas de lo más corrientes.