Un libro en el que un maestro de la construcción especializado en molduras plasmó sus habilidades. En él, atribuye a las esquinas de las paredes esa sensación de vacío que a veces dejan las casas recién terminadas. El autor está convencido de que lo primero en lo que se fija un invitado al entrar en una habitación es en el límite entre el suelo y la pared.