Se trata de pequeños roedores que viven en árboles y destacan por su pelaje cobrizo y su tupida cola. Suelen estar más activos durante el día y se caracterizan por su agilidad y rapidez al desplazarse por las copas de los árboles. Lo que muchos no saben es que también nadan de maravilla, usando sus colas como flotadores para avanzar por el agua.