Las oropéndolas tienen gran predilección por el néctar, particularmente el de árboles en flor, como la madreselva o el arce rojo. Para obtener el néctar, usan su pico largo y delgado, adaptado perfectamente a la forma de las flores. También se alimentan de frutas, como naranjas, por lo que son visitantes habituales en comederos de aves con fruta.