Un frasco de agua de un suave tono marrón claro, con una superficie de textura rugosa que evoca el paso del tiempo. Su coloración tenue transmite calidez y serenidad, encajando a la perfección tanto en interiores como en exteriores. Gracias a su artesanía, permite guardar agua durante largos periodos sin alterar su sabor ni su estado, siendo un tarro que combina funcionalidad y estética.