Vasija de agua que exhibió tonos terrosos y profundos, pero que se han quedado desvaídos debido al efecto de años de sol y viento. Su superficie muestra pequeños arañazos y manchas que delatan el paso del tiempo. Aunque el exterior resulta algo áspero, por su robustez resulta perfecta para guardar agua, y su color envejecido le aporta un sutil encanto antiguo.