Yelmo de placas que destaca por el impresionante contraste entre sus motivos rojos y blancos.
Los innumerables arañazos de su desgastada superficie demuestran la historia de batallas que ha resistido este casco. A diferencia de su rígido aspecto exterior, el interior se ha creado meticulosamente forrándolo con una tela suave para garantizar la comodidad de quien lo lleva.