Armadura de placas forjada mediante capas superpuestas de acero, adaptada a la complexión baja y a la gruesa musculatura del cuello del jabalí verrugoso. Para garantizar la flexibilidad de movimientos durante una embestida, los pequeños segmentos de placas están unidos tan densamente como escamas, mientras que la armadura frontal está inclinada de forma que las flechas y las balas reboten en lugar de clavarse. Los huecos entre las placas están reforzados con una pesada armadura de cadenas, lo que garantiza tanto la movilidad como una defensa absoluta.