Al bucear, el aliento se irá consumiendo poco a poco; si se agota, morirás.
Cuando te quede poco aliento, puedes recuperarlo consumiendo ciertas comidas.
También puedes recuperar aliento al tocar las burbujas de aire que brotan del fondo marino, y al salir del agua se recuperará rápidamente.
Si te equipas con ciertos objetos, como el traje de buceo, aumentarás tu aliento máximo y podrás permanecer más tiempo bajo el agua.