Es un pueblo donde la gente cree más en los puños que en la ley. Los que no tienen dinero arriesgan sus vidas en la arena, luchando por una oportunidad de ganar la apuesta, mientras que los que sí lo tienen se aprovechan de ellos. El valioso melón del desierto es una especialidad local, y su comercio reporta enormes beneficios, pero todo el dinero acaba en los bolsillos de los poderosos.