Un caminante descansa en las profundidades del lago de Kharonso. Según la leyenda de los aldeanos, si la piedra de barrera se rompiera, el ser sellado en el fondo despertaría para destruirlo todo a su paso. Aunque ahora se ve sumido en una espiral de violencia siguiendo las órdenes de los Ancestros, en realidad era alguien que amaba la paz.