Esta organización es la responsable de la felicidad en las mesas de Pywel, pues cuenta con la capacidad de producir chocolate a gran escala. Incluso los más escépticos ante la implementación de las máquinas de Delesyia importan este dulce con entusiasmo. Diversos bandidos los acechan, aunque no se sabe con certeza si su objetivo es el chocolate o el dinero.