Una criatura conocida como el forajido de los cielos.
Se lanza en picado desde las alturas para atrapar a sus presas. Aunque posee un temperamento feroz, tiene la costumbre de considerar su madre al primer ser que ve al salir del huevo. Una vez forjado, ese vínculo de solidaridad ni siquiera la muerte puede romperlo, y un guiverno adulto ofrecerá de buen grado su lomo para surcar los cielos junto a quien cree que es su madre, convirtiéndose en el compañero más leal.