Una presencia siniestra flota en el vacío, envuelta en una capa negra. Un aura gélida lo rodea todo y, con su aparición, el aire se sume en una pesada depresión. Se aproxima en silencio al campo de batalla para asestar un golpe letal; su único rastro es el terror y la desesperación de aquellos que han desaparecido.