Una imponente entidad que parece la propia tierra cobrando vida. Su cuerpo, rugoso y cuarteado, desprende constantemente polvo y guijarros, fundiéndose con el entorno al desplazarse. Aunque su apariencia sugiera pesadez y lentitud, en cuanto fija a su objetivo, lo aplasta sin piedad con una fuerza y un peso abrumadores.