Criatura oceánica apodada «el príncipe del mar». Este ser, que habita en los océanos de Pywel, posee un cuerpo robusto con un marcado contraste entre el negro y el blanco. Su carácter feroz y su elevada inteligencia hacen que ninguna criatura marina pueda hacerle frente pero, sorprendentemente, se dice que jamás ataca a las personas por iniciativa propia.