Un insecto imponente por los cinco cuernos que brotan de su cabeza y tórax.
Su aspecto único, similar a una corona, le ha valido el apodo de guardián del bosque. El caparazón pardo amarillento armoniza con sus cuernos negros, los cuales despliega en todas direcciones para frenar en seco a cualquier enemigo que ose invadir su dominio.