Criatura oceánica de colores que cautivan la mirada. Esta criatura, que habita en los océanos de Pywel, presenta un aspecto único que lo distingue de las langostas comunes: un cuerpo azul salpicado de motas blancas, como si se las hubieran esparcido por encima. Su carne encierra un dulzor intenso que parece derretirse en la boca, motivo por el que la buscan innumerables gourmets.