Una criatura marina que destaca por su piel negra como el azabache y sus llamativas rayas amarillas.
Se dice que ha vivido durante eones en torno a las fuentes hidrotermales de las profundidades marinas. Las afiladas espinas que cubren todo su cuerpo y su grueso caparazón evolucionaron para resistir el calor extremo y la presión del agua; gracias a su extraordinaria durabilidad, se considera un material ignífugo de gran valor.