Una obra de arte que solo los mayores magnates de Pywel pueden soñar con poseer.
Esta copa, que se dice que fue una reliquia de un santo capaz de obrar milagros, presume de una joyería exquisita y hermosa. También hay voces de duda que la consideran excesivamente lujosa. Es la máxima expresión del arte, capaz de despertar a partes iguales la admiración y la envidia de innumerables aficionados.