Mueble que ahuyenta la oscuridad y el frío.
Cuando la profunda noche se cierne sobre Pywel, ofrece un cálido alivio a los que vagan perdidos. En Pywel, todo el mundo, sin importar edad, sexo o raza, disfruta descansando frente al brasero y contemplando en silencio cómo danzan las llamas.