En los cielos nocturnos del continente de Pywel, las constelaciones resplandecen con la promesa de un gran destino, mas cada una tiene la solitaria carga de llevar ese sino de por vida.
On Completion
La constelación de la llave sabe que cada destino tiene una llave única que lo abre. Quienes reciben su luz ven todos los caminos en un silencio parsimonioso y, en un instante de concentración, abren la puerta sin vacilar. Una llave que, una vez se gira, no se puede dar marcha atrás. La palabra «arrepentimiento» no aparece en su camino.