Un poder puro que existe desde el albor de los tiempos. Carecía de voluntad propia o de conceptos como el bien y el mal; sin embargo, se desbordó del Abismo como un río embravecido y cayó sobre Pywel en forma de Artefacto. Los anhelos de quienes entraron en contacto con él regresaron al Abismo, y esa fuerza pura comprendió que tales deseos eran la verdad absoluta de todos.