Un Ancestro que perdió su cuerpo y cuya alma quedó atrapada en la piedra. Fue desenterrado por los Bandidos Sanguinarios en la cantera sur. Aunque era habitual que los Ancestros absorbieran el poder del vencido tras la victoria, Primus fue creativo: encerró el alma del derrotado Litus en la piedra, preparándolo como el primer caminante y su siervo eterno.