El capitán de los bandidos trasgos que doblegó a una bestia salvaje.
Grisel, antaño mercader, comprendió que los métodos convencionales no le reportarían la fortuna que ansiaba. Por ello, puso rumbo al desierto, una tierra llena de oportunidades. Sabía que para no ser subestimado debía hacer gala de una fuerza imponente, razón por la cual domó a un lobo para usarlo como montura.