Trasgo empeñado en construir armas mecánicas para vengarse de los Yelm. Después de que la Reina Rocangrejo desfigurara el rostro en su juventud, su tribu de trasgos lo expulsó. Más tarde se unió a los Yelm, pero lo volvieron a echar por su carácter desconfiado y su constitución frágil. Harkan cree que su destierro se debió a la envidia que provocaba su inteligencia, y se pasó décadas construyendo una Reina Rocangrejo de chatarra en las cuevas del desierto. Su objetivo final es vengarse de los Yelm.