Reina de las arpías.
Habita en la monntaña del Lobo Argento. Antes rara vez atacaba a los humanos, pero se volvió más agresiva tras la aparición del pedrusco celestial. Desde entonces, las arpías han comenzado a lanzar grandes ataques con cierta frecuencia. Se dice que su elevado número y sus duras garras están causando graves daños a los habitantes de la zona.