El rey de un reino olvidado, que parece no haber existido nunca.
Aunque ha perdido a su pueblo, su oro e incluso la cordura, no puede deshacerse de la pesada carga del deber que cree llevar sobre sus hombros. Se aferra a su miserable vida y jura defenderse de los insolentes que codician el tesoro nacional hasta el día en que tu pueblo regrese.