El Rey de las Sombras Gélidas.
Dicen que fue el soberano de las antiguas tierras del sur. Huyó hacia el norte para escapar de una invasión enemiga, pero acabó muriendo congelado bajo el frío implacable de las montañas nevadas. Su obsesión por reconstruir el reino no se desvaneció ni tras la muerte; ahora vaga como un espectro por las cumbres azotadas por la ventisca en busca de alguien que lo siga.