El hijo de la Bruja Negra, Hexe Marie. Hexe Marie, al reconocer su talento, lo adoptó como su propio hijo. Él aceptó el poder de la oscuridad y eligió el camino de la corrupción, pero su mirada siempre estuvo fija en su madre. Por mucho poder que acumulara, su ansia por el afecto que nunca recibió jamás pudo satifacerse.