Trasgo pirómano obsesionado por el deseo de incendiar el mundo. Se dice que fue un rico terrateniente de Demeniss, que perdió toda su fortuna en el incendio que asoló su mansión. Fascinado por el aspecto de aquellas llamas, se vio poseído por el loco deseo de incendiar el mundo entero. Sembró el caos causando incendios en cadena por todos los rincones de Demeniss, y se dice que entre las víctimas se encontraba una comerciante del Desierto Carmesí, famosa por su impresionante belleza.