Un campo de pruebas para probar el rendimiento de las máquinas de asedio. Este sitio, una antigua fortaleza reutilizada, sirve como terreno de prueba para nuevas armas. Los venerables muros de piedra ahora están marcados por bombardeos y explosiones, mientras la destrucción en bruto de las armas experimentales se mide entre el estruendo constante de las explosiones y el espeso humo.