Un cañón enclavado en el estrecho que separa Varnia de las arenas del Desierto Rojo. Al final del camino que conduce a la “ciudad blanca” se alza un escarpado acantilado. El descenso es tan peligroso, especialmente con carga o ganado, que los viajeros se ven obligados a ceñirse estrictamente a los senderos establecidos.