Discípulo del maestro Jijeong. Tras perder la vista en un accidente durante su infancia, se convirtió en su discípulo y se entregó por completo al entrenamiento. Sin embargo, jamás logró alcanzar la paz interior, pues, a medida que su poder crecía, más se intensificaba su deseo de corregir por la fuerza un mundo que consideraba injusto. El hallazgo fortuito de un artefacto le dio finalmente los medios para actuar según sus convicciones.