La región acantilada donde se encuentra la sede del Gremio Hoja Áurea. Antiguamente era un páramo olvidado, pero saltó a la fama después de que un duende anónimo afirmara haber visto allí un caballo con cuernos. El duende bautizó a la criatura como “unicornio” y, según se dice, amasó una fortuna tras vender su cuerno por un precio astronómico.