Un escarpado acantilado situado en la región de Santuario del Rocío. Una violenta cascada cae estrepitosamente hacia un abismo sin fondo, con un único puente de madera desgastado como único medio para cruzarlo. Un paso en falso sobre las tablas tambaleantes conduce a una caída mortal; situarse ante él es como contemplar las profundidades de la desesperación.