Una cueva natural ubicada en la montaña del Lobo Argento. A lo largo de los acantilados al pie de la montaña se encuentra un lugar que sugiere la presencia de una mina de oro. Al encontrar la cueva y entrar en ella, multitudes de murciélagos salen volando de todas partes. Al avanzar, un cautivador resplandor dorado envuelve toda la caverna.