Una montaña intacta donde la nieve nunca se derrite. Se ganó el nombre de montaña del Lobo Argento por la visión de manadas de lobos que brillaban como plata a través de las ventiscas. La nieve, los fuertes vientos y los árboles cubiertos de escarcha han atraído durante mucho tiempo a los valientes para poner a prueba su temple.