Una costa que se ha convertido en cementerio de incontables barcos y marineros. La razón de tantos naufragios en estas aguas tranquilas está en el Río Nas inferior. Al salir del río, las embarcaciones suelen ser incapaces de resistir la corriente que las arrastra hacia la cascada, llevándolas a caer y finalmente derivar hasta este último lugar de descanso.