Una cueva oculta en una grieta del acantilado bajo el Salto de los Tres Santos. Algunas personas dicen que los sonidos procedentes del interior no son más que el viento o los gemidos de bestias salvajes, pero la mayoría cree que es la voz de una oscura entidad que atrae a quienes pasan por allí. Debido a los inquietantes y susurrantes ecos, persiste el rumor de que en el interior vive una bruja.