Un acantilado con vistas al Gran Océano de Pywel. Las aguas frente a la costa del Santuario del Rocío están salpicadas de rocas irregulares esculpidas por siglos de erosión. Se conoce como el Precipicio Aullador porque el viento que silba a través de estas formaciones suena como un llanto lastimero. Sin embargo, algunos afirman que el nombre en realidad proviene de los lejanos chillidos de los guivernos.