Una vasta cordillera cubierta por todos lados de nieve blanca y pura. El paisaje nevado se extiende tanto que es difícil orientarse, lo que a menudo lleva a los exploradores visitantes a perder el rumbo y quedarse varados. En el pasado, la Casa Thorel intentó conquistar estas cumbres, pero se rumorea que se vieron obligados a renunciar a sus ambiciones, frustrados por el traicionero terreno.