Un monasterio donde la gente se reunía buscando la voluntad de dios y jurando vivir según ella.
Pero lo que ocurrió entre esas paredes sagradas fue poco menos que abominable. Los sacerdotes, alegando expulsar el mal de un joven llamado Draven, cometieron atrocidades impensables. Quizá ahora estén pagando por sus propios pecados.