Parece que mi señor se ha vuelto sordo, pues ya no escucha los vítores de Pywel que celebran su valor.
Incluso ahora, me parece lamentable que a un general sin igual como tú se le niegue el trato que merece.
Ha llegado el momento de tomar una decisión.
Si tomas el Castillo de Calphade y te pones del lado de Demeniss, tal como prometiste, Demeniss jamás olvidará tus servicios. Te esperan riquezas, renombre y el respeto y la gratitud sinceros de todo el reino.
Demeniss está listo para recibir a un general de tu talla. Confío en que tomarás una decisión prudente y recibirás el trato digno de tu valía.
P. D.: La condición especial que planteaste anteriormente también está siendo considerada de manera muy favorable. Espero poder darte pronto la respuesta que esperas.